Costa de Marfil dio el golpe en Nantes y le ganó 2-1 a Francia, elenco que llega al Mundial como uno de los grandes candidatos y que puso en cancha a la mayoría de los titulares, con Kylian Mbappé como capitán y emblema. La señal de alerta es clara para los comandados por Didier Deschamps, quienes debutarán el martes 16 ante Senegal en Nueva Jersey. Los otros integrantes del grupo son Noruega e Irak.
Deschamps es una celebridad en Francia, principalmente por dos razones: fue el capitán del equipo que ganó el Mundial en 1998 y comandó desde el banco al elenco que se coronó en Rusia 2018. La que asoma será su cuarta Copa del Mundo como técnico y la última: ya avisó que no seguirá. Por eso, los hinchas franceses lo mimaron en el amistoso de Les Bleus ante Costa de Marfil en el Stade de la Beaujoire, de la ciudad de Nantes.
Una enorme bandera -con dos imágenes de Deschamps y las Copas del Mundo- bajó desde la popular al minuto 7 del duelo. El 7 fue su número como futbolista. Cientos de caretas con su rostro y un par de pancartas de agradecimiento completaron el homenaje. Emocionado, Didier agradeció sacudiendo su mano derecha. Se trata, en definitiva, de la despedida de un ídolo. El adiós final se producirá el lunes contra Irlanda, en Lille.
No jugó bien Francia, muy a pesar de alinear a casi todos los titulares en la etapa inicial. El DT galo hizo descansar solo a quienes tuvieron protagonismo en la final de la Champions League (Saliba, Dembélé y Doué). Recién sobre el final del primer tiempo pudo abrir el marcador con un golazo de Rayan Cherki: la llevó de pie a pie y definió cruzado de derecha. El futbolista de Manchester City se movió por detrás de Mbappé, con Olise y Thuram por las bandas.
Jamás aceleró Francia y su fuego natural se fue apagando de a poco. Igual, el europeo es un equipo que no necesita brillar para generar situaciones de gol por el peso de las individualidades. Le alcanza con un pequeño instante de lucidez de alguno de los de arriba. Y eso fue lo que hizo Cherki en el golazo de pie a pie. Un rato antes había errado uno imposible por ponerle el moño a un centro atrás de Thuram, el compañero de Lautaro Martínez en Inter, que se movió como extremo por izquierda.
El complemento se desvirtuó por los 18 cambios que se realizaron en distintos momentos. Y esa confusión fue aprovechada por la visita, que en una contra logró empatar por intermedio de Guéla Doué (23), hermano de Désiré (21), que sonrió en el banco rival.
La historia de los hermanos es peculiar. Hijos de padre marfileño y madre francesa, nacieron en Angers y realizaron las inferiores en Rennes, donde lograron debutar. Guéla, el mayor, que juega de lateral derecho, fue comprado por Racing de Estrasburgo y fue pretendido por Atlético de Madrid. Esperó durante años el llamado de Francia y optó por defender la camiseta del país de su padre, Maho.