El mercado de pases del fútbol argentino transita horas de absoluta ebullición, de esas que quitan el sueño y paralizan los corazones. En ese escenario, hay un nombre que se transformó en la gran obsesión de Boca Juniors para este segundo semestre de 2026: Paulo Dybala. La "Joya" se encuentra en una encrucijada crucial para su carrera, a escasos días de que expire su contrato con Roma de Italia, y en La Ribera se metieron de lleno en la conversación. No se trata de un simple rumor invernal ni de humo para rellenar páginas; en Boca la ilusión es real, se mantiene intacta y la dirigencia está dispuesta a agotar hasta la última alternativa para meter el gran zarpazo del año.
En medio de esta expectativa que crece minuto a minuto, quien decidió patear el tablero e involucrarse con el overol puesto fue Rodolfo Arruabarrena. El "vasco", consciente de que para dar el salto de calidad internacional necesita futbolistas de elite, entendió que el cordobés es la pieza perfecta para su nuevo ciclo. Según reveló el periodista Luciano Cofano, el entrenador xeneize tomó las riendas de la seducción: levantó el teléfono, marcó el número de Dybala y mantuvo una charla que se prolongó por casi una hora. Una duración completamente inusual para este tipo de sondeos, lo que demuestra la seriedad y el enorme peso que tuvo el cónclave telefónico.
Durante ese mano a mano a la distancia, Arruabarrena no anduvo con rodeos ni diplomacias. Le desmenuzó minuciosamente el proyecto futbolístico que pretende plasmar en la Bombonera, le marcó los ambiciosos objetivos para la segunda mitad del año y, fundamentalmente, le pintó el rol protagónico absoluto que tiene pensado para él. El DT le transmitió la necesidad de contar con su jerarquía para que sea el dueño de la pelota, el conductor y la bandera de un equipo que aspira a ganarlo todo. Un mimo al orgullo para un Dybala que en Europa empieza a ver cómo las propuestas de renovación priorizan el ajuste económico por sobre el proyecto deportivo.
Mientras el planeta fútbol debate su destino, la "Joya" descansa en el país junto a los suyos, intentando escapar del ruido mediático. Sin embargo, a su arribo a Córdoba, no pudo eludir los micrófonos y dejó una frase que detonó las redes sociales y desató la locura de los hinchas "boquenses".
Al ser consultado sobre el interés de Boca, el enganche soltó una sonrisa y disparó con complicidad: "Hasta Instituto. Boca veremos qué puede pasar. Hoy todos los clubes son opciones, nombro a Instituto también así no se pone mal la gente de la "gloria"".