Los tantos de Francisco Molina desde que llegó a Gimnasia tienen un denominador común: son golazos. Y en Santiago del Estero, ante Belgrano de Córdoba por Copa Argentina, también lo fue y casi significó tocar el cielo con las manos. Pero el campeón del fútbol argentino empató en tiempo de adicionado, forzó los penales y se quedó con el pase a los octavos de final.
En charla con El Tribuno de Jujuy, el hábil volante izquierdo reconoció "hicimos un gran partido contra el mejor equipo del país, nada más y nada menos. Nos queda ese sabor amargo, porque creo que merecíamos un poquito más. Si hubiésemos aguantado un poco más".
Remarcó que no le gustaba perder de ninguna manera, más allá que el "lobo" se llevó los elogios por su actitud y entrega. "No tenemos nada que reprocharnos. Ahora ya estamos pensando en la Primera Nacional, en nuestro próximo rival que será Atlanta el sábado. Sabemos que de inmediato hay que dar vuelta la página, porque el fútbol es así", sostuvo.
Eso sí, Molina reiteró que "los muchachos dejaron todo en la cancha, quedó demostrado para el que mira y sabe fútbol que el ganador debió ser Gimnasia. Tuvimos cinco o seis chances claras de gol, que no pudimos concretar".
También se mostró confiado que no tendrá inconvenientes para ser de la partida el próximo fin de semana ante el "bohemio" en Villa Crespo, explicando que salió del estadio "Único Madre de Ciudades" en el complemento debido a una leve contractura en la pierna izquierda. "Estaba al límite y podía pasar a mayores", remarcó el zurdo.
"Estamos un poco amargados, por decirlo de alguna manera, porque no pudimos aguantar el 2 a 1. Pero el fútbol tiene estas cosas. Igualmente, creo que fue mucho que el árbitro adicionara ocho minutos. Me parece que se le fue la mano. Si bien entró la ambulancia, fue demasiado. De todas maneras, miramos para adelante y sabemos que hicimos las cosas correctamente ante el campeón. Y merecimos, te retiro, un poco más", cerró.
El plantel "albiceleste" continúa trabajando en el complejo de Papel NOA de cara al duelo del sábado con Atlanta que tendrá dos particularidades: los hermanos Pellerano dirigen a cada uno de los equipos -Hernán al "lobo" y Cristián al "bohemio"- y se enfrentan los dos mejores de la Zona B, implicando que el ganador festejará por partida doble.