La Selección Argentina resolvió una de las grandes incógnitas de su nómina definitiva con una decisión que tomó por sorpresa a más de uno y modificó el tablero estratégico en la antesala del debut. Cuando todo parecía indicar que el cuerpo técnico se inclinaría por la experiencia de Guido Rodríguez para cubrir el vacío que dejó la lamentable baja por lesión de Leonardo Balerdi, Lionel Scaloni optó por el camino de la lógica posicional y confirmó de urgencia la convocatoria del defensor central Marcos Senesi.
La determinación del entrenador de Pujato no fue casual y desnudó un escenario que mantiene en vilo al cuerpo técnico: la profunda preocupación de Scaloni por las recurrentes complicaciones físicas que vienen afectando a varios integrantes del plantel en este tramo definitivo. El búnker nacional viene arrastrando semanas de extrema tensión debido a la seguidilla de averías que alteraron la planificación ideal. Detrás de la elección de Senesi por encima de alternativas de mitad de cancha, subyace justamente un factor médico clave que encendió todas las alarmas en las últimas prácticas en suelo norteamericano. Nicolás Tagliafico presenta una persistente molestia muscular en el sóleo de la que no logra recuperarse al cien por ciento, lo que obligó al estratega a blindar urgentemente el sector izquierdo de la última línea para no correr riesgos mayores ante una enfermería que se muestra inoportunamente cargada en la previa del estreno.
En ese contexto de urgencias, el entrerriano de 29 años, surgido de las divisiones inferiores de San Lorenzo y de reciente e impecable campaña en el Bournemouth inglés, vive horas verdaderamente frenéticas que coronan el mejor momento de su carrera profesional. Prácticamente en simultáneo con el llamado de la Scaloneta, el zaguero zurdo fue presentado oficialmente como flamante y rutilante refuerzo del Tottenham de la Premier League, en un traspaso que jerarquiza de gran manera su estatus en el fútbol europeo. Al momento de la notificación, el futbolista se encontraba en Londres resolviendo los detalles de su nuevo contrato, aunque nunca interrumpió una estricta rutina de entrenamientos particulares que le permite estar a disposición inmediata.
Con el ingreso del ex San Lorenzo, Scaloni no solo suma un marcador central natural de perfil zurdo ante la emergencia, sino que se asegura la opción táctica de correr a Lisandro Martínez o a Facundo Medina hacia el lateral izquierdo si las condiciones de Tagliafico obligan a preservarlo durante la fase de grupos. El zaguero armará las valijas de inmediato para abordar un vuelo con destino a la concentración albiceleste, con el objetivo de acoplarse lo antes posible al resto de la delegación nacional. Con el misterio develado, la Selección Argentina encara el tramo final de la preparación intentando dejar atrás la racha de malas noticias médicas y con la mente puesta en ajustar los últimos detalles de cara al trascendental debut del próximo martes a las 22 frente a Argelia.