Cómo no ilusionarse, más allá que falta un montón. Pero los fieles hinchas de Gimnasia tienen derecho a creer que esta temporada se podrá dar el salto. En su mejor versión del año, el equipo de Hernán Pellerano goleó ayer 6 a 1 a Almagro en el estadio "23 de Agosto", resultado que exime prácticamente de cualquier análisis y que al mismo tiempo implicó mantenerse en la cima de la Zona B.
Los simpatizantes no coparon las tribunas como en anteriores presentaciones, incidiendo el superclásico Boca-River, pero quienes bancaron la parada se fueron a sus casas llenos de fútbol y goles.
El "lobo" a buscar el partido, algo habitual y que no sorprende. El "tricolor", que venía de dos derrotas consecutivas, se defendió con dos férreas líneas de cuatro y los puntas ubicados un poco más adelante de mitad de cancha.
Sin embargo, la mayor virtud de Gimnasia en esos momentos pasó su tranquilidad para encontrar los espacios, tocando la pelota de un lado para otro y sólo cuando fue oportunidad tiró algunos centros.
González salvó su arco en un par de ocasiones, pero nada pudo hacer cuando Gallardo encaró con decisión, desparramó rivales y pateó. El rebote le quedó a "Panchito" Maidana, quien perdonó desde fuera área.
Cuatro minutos más tarde, otra vez Gallardo guapeó y desde el piso asistió Minervino, quien ingresando a toda velocidad por derecha metió el segundo con un tiro cruzado. El marcador era más que acorde la trámite y daba la sensación que se venía la goleada.
Eso sí, al ingresado Belinetz asistió a Benegas y el "9" infló la red, sin que nada pudiera hacer Miltón Álvarez. Pero Almagro sólo disfrutó un minuto la esperanza del empate, ya que Cachi asistió a Molina y el volante zurdo, desde fuera del área, clavó el tercero. El propio Molina habilitó a Lazarte, quien definió cruzado para el cuarto grito. A partir de allí, el rival no se recuperó más y en contrapartida, el local se agrandó al extremo, sin sobrar a nadie y jugando al fútbol con la pelota dominada siempre, ganando los rebotes y yendo al frente. El ingresado Bianchi se encargó de marcar el quinto gol y sobre el cierre, Argañaraz -otro jugador que había entrada- puso cifras definitivas.
Un 6 a 1 histórico que desató la fiesta en el reducto del barrio Luján. Está claro que siempre se deben corregir cuestiones técnicas-tácticas para seguir mejorando, pero este es el rumbo. No hay vuelta que darle.
El "lobo" puntero lleva a que los hinchas sueñan con los ojos abiertos y está bien. Ellos son pasionales y "piensan" con el corazón. Pellerano y sus muchachos son los encargados de tener los pies sobre la tierra.