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Tenia apenas nueve años cuando comenzó a nadar y, con el paso del tiempo, la disciplina se transformó en una parte fundamental de su vida. Pertenece al grupo de los Delfines de El Carmen y junto a la profesora Gabriela Vallejo, este próximo 11 de octubre representará nuevamente a Jujuy en una competencia de aguas abiertas en Río Hondo, Santiago del Estero.
Representar a Jujuy significa, para Maxi, mucho más que participar de una competencia. Es el resultado de años de entrenamiento, sacrificio, constancia y del acompañamiento de su familia.
En diálogo con El Tribuno de Jujuy, Maximiliano Molina, explicó como se siente una vez más, representando a su ciudad.
“Estoy muy agradecido y muy emocionado de participar, de representar a mi provincia. Hace tiempo que vengo trabajando en esto, tratando de dejar bien representada a Jujuy”, contó el nadador.
Molina comenzó a acercarse a la natación cuando tenía aproximadamente ocho o nueve años. Al principio, como muchos chicos, lo vivía simplemente como un deporte y un espacio para jugar y divertirse. Pero con los años comenzó a entrenar, adquirir experiencia y participar de sus primeras competencias. Fue ahí, cuando descubrió que tenía condiciones para dedicarse seriamente a esta disciplina.
“Con el tiempo fui aprendiendo, ganando experiencia y entrenando. Ahí me di cuenta de que tenía valor para hacer esto, para poder dedicarme a esto”, recordó.
Las primeras competencias y las medallas obtenidas fueron consolidando un camino que hoy lo lleva a asumir nuevos desafíos en aguas abiertas representando a Jujuy.
El esfuerzo detrás de cada competencia
Ser deportista implica también afrontar dificultades que muchas veces quedan fuera de la competencia. Para Maximiliano, uno de los principales obstáculos se encontraba en los costos que implica viajar para representar a Jujuy.
“Como todo deportista, está el tema del costeo de los viajes, hacer rifas para poder viajar de acá a otro lugar. Eso es complicado”, explicó.
A esto se sumó la alimentación, un aspecto fundamental para sostener el rendimiento físico.
“Uno siempre se alimenta con lo que tiene, lo justo, lo necesario. Pero siempre se puede salir adelante”, señaló.
Mucha preparación
La preparación para una competencia de aguas abiertas de 4 km, exige un importante trabajo físico y mental. Molina explicó que un día habitual de entrenamiento puede incluir hasta dos horas de trabajo, con ejercicios de velocidad, resistencia y progresión, buscando permanentemente mejorar los tiempos y superar sus propios registros.
Pero la preparación no termina en la pileta. También incorpora otras actividades para mantenerse activo, como caminar y andar en bicicleta.
Para una competencia de la magnitud de aguas abiertas, la preparación requiere además resistencia y fortaleza mental.
“Requiere una gran preparación, tanto física como de resistencia y mentalmente también”, sostuvo.
El momento clave
Hubo un momento que marcó un antes y un después en su carrera, su primera competencia de aguas abiertas en Jujuy. Fue allí, nadando por primera vez en un dique y enfrentándose a una distancia y un escenario completamente diferentes a los de una pileta convencional, cuando descubrió que podía dar mucho más de el.
“La primera vez que tuve mi primer agua abierta, que fue justamente en Jujuy, fue la primera vez que nadé en un dique. Noté que, a pesar de que era una distancia muy larga y un terreno nuevo para mí, podía dar mucho más de lo que ya daba en una pileta convencional”, recordó.
El resultado también lo sorprendió y terminó de confirmar que las aguas abiertas podían convertirse en un nuevo desafío dentro de su carrera deportiva.
Detrás de cada competencia también estuvo el acompañamiento de quienes desde un principio confiaron en el. Maximiliano destacó especialmente a su familia y, particularmente, a su mamá, quien fue quien lo acercó a la natación cuando era niño.
“Le quiero agradecer a toda mi familia, que siempre siguió mi paso y todo mi proceso, por todo el apoyo que me han dado desde el principio. A mi mamá, que fue la que me introdujo justamente a natación cuando fui chico”, expresó.
También agradeció a sus compañeros y a todas las personas que conocen su recorrido y el esfuerzo que realiza diariamente para continuar creciendo en este deporte.
Un nuevo desafío para representar a Jujuy
El próximo desafío ya tiene fecha y lugar. Maximiliano Molina competirá el 11 de octubre en Río Hondo, Santiago del Estero, donde volverá a ponerse la camiseta de Jujuy.
Llegará esta nueva competencia con entrenamiento, preparación y sobre todo, una fuerte convicción. “Con mucha preparación, constancia y mentalidad, sobre todo”, explicó.
Para Molina, cada competencia representa una oportunidad para superarse, pero también para demostrar que detrás de un deportista hay muchas horas de trabajo, sacrificio familiar y un sueño que se construye brazada a brazada.